El unico motivo para no hacerles esto a nuestros hijos

En los vestuarios de la pisicina una niña de unos tres años lloraba sin parar, pataleta más que otra cosa, desconozco si era porque la madre le echara más crema hidratante o porque le había puesto demasiada. El caso, las ocho de la tarde, niña agotada después de todo el día y de una última clase de natación… hasta ahi todo normal, sonreía pensando que esa etapa, las pataletas, hay que pasarlas. Qué paciencia hay que tener…

Entonces, la madre, desesperada por el llanto, empieza a actuar: «te quedas aquí, conmigo no vienes a casa llorando» » que aquí te dejo, si no dejas de llorar» y la niña pedía clemencia diciendo «no, no, no, mami no me dejes aquí cholita» y, evidentemente, decía eso sin dejar de llorar.

Yo entiendo que a veces estamos cansados, que los llantos pueden desesperar, lo entiendo. Tengo tres hijas, sé de lo que hablo. Pero no entiendo que les chantajeemos para conseguir que modifiquen su conducta, lo UNICO real que consigue el chantaje emocional, ese momento en el que le decimos que les dejamos de querer, en el que les decimos que asi, mientras llorar o cualquier otra cosa, «los abandonamos», ese momento en que hacen algo mal y tardamos en perdonar porque nuestro orgullo puede más que nuestro amor… lo Unico que conseguimos es HACERLES INSEGUROS EMOCIONALMENTE.

Los hijos necesitan límites, todos necesitamos límites. Pero también necesitan saber que nuestro amor es incondicional, y más cuando son pequeñitos, que no son capaces de pensar que se lo decimos porque estamos enfadados.  Necesitan saber que mamá y papá van a estar ahi siempre, con castigo y sin castigo, pero a mi lado, no cediendo pero consolando. De verdad, imaginad lo duro que sería para nosotros que nuestra pareja nos dijera que hoy no nos quiere porque se han quemado las lentejas, o porque lloro porque me han despedido del trabajo… ¡es que es un sinsentido! pensariamos «esta persona no me quiere, el amor es a las duras y a las maduras». Pues imaginad los niños…

En fin, que educar bien, entre otras cosas, es poner límites, enseñar que los actos pueden tener consecuencias, que todo no se consigue aquí y ahora. Pero la educación emocional, hacer personas seguras de si mismas, personas que se quieran, eso es, por lo menos, igual de importante. Por tanto, intentemos modificar nuestra manera de conseguir que modifiquen su conducta. Pensemos en casa como lo podemos hacer para que , cuando surja el momento, nos salga la reprimenda sin chantaje emocional.

Un último apunte, para las pataletas lo mejor es dejarles llorar, que lloren y no ceder nosotros. Eso si, si demandan consuelo, dárselo. Abrazar no está reñido con conceder lo que piden.

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